llegué, dormí, me levanté, comí, me bañé y me fui a la Catedral de Santiago con mi mamá, ese era mi objetivo, poder estar con ella hoy 21 de julio, poder abrazarla, poder decirle cuanto la amo. Caminamos hasta el metro y empezamos nuestro periplo hacia la catedral, en el vagón conversamos del viaje, nos reimos de leseras que me pasaron, me dijo lo orgullosa que se sentía por mi y lo mucho que me había extrañado… me planteó que desde lo más intimo de su corazón sabía que llegaría para estar con ella…solo pude abrazarla y tomarla de la mano para seguir caminando juntas, al llegar a la catedral estaban mis primos, tíos, y amigos, entramos, escuchamos la misa…y llegó el momento de la paz…paz, paz, paz…en realidad para nosotros fue, más bien, un momento de amor mezclado con mucha pena, ya que una vez más, tuvimos que percibir que mi tía Anita, no estaba con nosotros (en lo personal, recordé lo que hice al otro día de su fallecimiento, y con ese recuerdo volví a la tranquilidad, por quien estuvo conmigo, por el lugar donde estaba, por los instantes, por el amor…), en los rostros de cada uno de nosotros se asomaba una lágrima, un dolor, un silencio, un recuerdo… el cura siguió con la última parte de la misa… salimos, conversamos un rato, nos reímos y, finalmente, decidimos irnos a comer por ahí cerca, nos hicieron la mesa te club… es, entonces, cuando miro a mi familia y me doy cuenta del significado de SABER AMAR.
Posted on Monday, 26 July 2010